Como siempre su mente analítica intenta buscar entre lacan y kafka interpretaciones que satisfacieran a su cabeza atormentada.
No eran tantas las contradicciones de ella,
sino las de él, que la llevaban al borde.
Se encomendó a los santos, se pintó las uñas de dorado y dejó caer su flacura sobre la silla preferida de ambos.
Volvió a pensar en la recibida educación religiosa.
A través de la banderola del "aire-luz" se filtró un suSSurro ...aquel tipo de Brasil ya habría muerto y quizás él lo había gatillado mientras que el pobre delirando 'endrogado' le rogaba piedad.
Cerró la banderola nuevamente,
le conmocionaba más su propia esquizofrenia‚
su deber,
la ley internalizada,
lo obligadamente formal y correcto en contraposición con lo incontrolable hacia él,
quien negándo todo,
búscaba el reencuentro con ese mundo interno oculto, admirable, que -quizás- sólo ella conocía.
No eran tantas las contradicciones de ella,
sino las de él, que la llevaban al borde.
Se encomendó a los santos, se pintó las uñas de dorado y dejó caer su flacura sobre la silla preferida de ambos.
Volvió a pensar en la recibida educación religiosa.
A través de la banderola del "aire-luz" se filtró un suSSurro ...aquel tipo de Brasil ya habría muerto y quizás él lo había gatillado mientras que el pobre delirando 'endrogado' le rogaba piedad.
Cerró la banderola nuevamente,
le conmocionaba más su propia esquizofrenia‚
su deber,
la ley internalizada,
lo obligadamente formal y correcto en contraposición con lo incontrolable hacia él,
quien negándo todo,
búscaba el reencuentro con ese mundo interno oculto, admirable, que -quizás- sólo ella conocía.
se miró dividida,
in--entendiblemente,
¿podría con sus dos?

