Miedo y atracción, o atracción al miedo,
vaya uno a saberlo!!
Pero en lo profundo de mi intuyo un peligro
que perversamente me genera adrenalina, susto, temblor y una atracción irresistible
a todo eso.
Empiezo a separar las migajas:
lo mío,
lo tuyo,
lo nuestro
y para cada cual la correspondencia de lo primero.
Sarcásticamente me divierto,
porque me subestimás creyendo que no veo,
que no entiendo,
e interponés terceros
y juegan conmigo diciendo que son tus mensajeros
con claves que absurdamente me las enseñaste primero.
Y vos crees que haciendo como que no hacés,
te convencés de que no entiendo.
Lo pactado, lo implícito, lo insólito, lo improvisado, lo decodificado....,
lo incierto.
Y existen algunas situaciones, interpretaciones y conclusiones que te dejan,
en esa imagen que de vos tiene todo el resto.
¿Sos tan malo, feo y perverso??.
Imprevistamente llegan actitudes tuyas en las que embelezada me detengo:
y en un onanismo perfecto, te dibujo, te desnudo, te saboreo, te poseo.
Ignorando ciertas acciones y recurriendo al principio fijado con argumentos intensos,
que me siguen sonando como si resurgieran desde un tiempo pasado, a veces eterno.